"Viajar en el tiempo como que cansa un poco..."
Esta es la historia de Jess, una chica a la que un buen día le proponen un agradable viaje junto a sus amigos en un bonico barco velero. Lo que estos chicos no tienen en cuenta es que son un grupo de jóvenes atractivos y sin demasiado cerebro en medio de la nada, aislados, solos, jodidos. Muy jodidos. O sea, carne de asesino en serie. Pero... ¡Oh, vaya! Hete aquí que esta no es la típica peli de gilijóvenes (en un par de años la RAE lo acepatará, ¿vale?) que van muriendo poco a poco hasta que el gilijoven menos gilipollas acaba matando al asesino y volviendo a casa con un trauma de por vida. No, esta no es ese tipo de peli. Esta es el tipo de peli en la que a un grupo de gilijóvenes les pilla la tormenta del siglo en alta mar y acaban con el barco boca abajo, así que solo les queda la opción de subirse al bonito trasatlántico que aparece de entre la niebla y en el que Jess cree haber estado ya. Y entonces empiezan las paradojas temporales.
